jueves, 16 de octubre de 2014

De la entrada a la boca del dragón.



Y otra calada y el ardor de estomago empeora...
y no tengo pastillas y se me vuela la cabeza.

Fuera la lluvia sigue azotando las calles,
no sé, hace mil días que no salgo
y la nicotina se acumula...

Ganas de nada como desayuno continental
y la galerna del mar en la mirada.
No quemé las naves, se me hundieron.

Murmuran por ahí que nunca debe perderse,
si, una tal esperanza...
esa que andaba en bragas por mi casa,
esa a la que eché a la calle
por obscena y mentirosa.

Ojalá hibernar con cuatro nueces
hasta la próxima primavera...
ojalá la luna no fuera de corcho
y mi paladar la posada común
de este olor a gasolina,
de este tacto gelatinoso y ardiente.

Lo llamaban futuro
y se perdió en los labios
de los predicadores de  horizontes.
Lástima que nunca se llega
cuando estás, o no te queda
o irremediablemente ya es presente.

Y si, joder, hablo sola
me quedo con los ojos perdidos
odio cada latido que me recuerda,
que me gime al oído : Estas viva.

Templo de sofá
bolsas vacías..
y la puta lluvia,
la puta lluvia sigue golpeando la ventana...
me llama cada tarde para bajar a jugar
creo que la muy imbécil no sabe
que a quien viene a buscar, ya no existe.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Espuelas de carne cansada.



Que no sea por mi.
Las calles que te juegan, a mi sólo me vienen a ver cuando se acabó la fiesta y la madrugada ha hecho migas con las babas rotas de los insomnes.
De mi cuerpo, los jirones que son ensalmos, curvaturas ácidas de la nausea y drogas duras por debajo de la piel.

A mi nadie me escribe notas, nadie sabe mi nombre y las tuercas melladas de mi cerebro saben a derrota y a gas de mechero. Cuántas veces no habré querido quemarme las pestañas, para que todo me entre por los ojos, para no dejar nada a mi boca que palpita o a mis oídos que juegan a escupir napalm a las palabras vendidas a los mercaderes.

Detestar mi intensidad o la suciedad inconsciente de mis uñas rotas. Que no supuro yo, que es el flujo muerto de sangrar a tres tiempos. Malvendida y hueca, hambre de todo en las colinas de la nada.

Y si aún tienes ganas de beberte esta fuente, advertirte que ya está seca que fue manantial contaminado desde que el agua se hizo ama de la vida y nuestra sed.

Salvarás más puertas si te quedas de cuclillas lamiendo el suelo, arder del verbo vete a la mierda que al fuego le vi yo primero. Tantas tardes de bancos húmedos en la torre del mago y que vendrán los cuervos a los banquetes de las doce causas de la ira.

No te creas que pretendo asustarte, que vivo de la táctica de dar cebo y darte espuelas. Sólo restriego mi indolente suerte en la cara del que quiera un soplo de la vida ausente, de días sin cuerdas ni para cortarse las venas y matar al tiempo.

Y los golpes, mejor de dos en dos... no vaya a ser que el otro lado de la cara se sienta abandonado.
Malcríame a base de  la realidad que algunos llaman suerte y vete, vete por favor si empiezo a moverme, a ser consciente de mis dientes y la falta de ganas que tengo de hacerte un hueco entre cristales. Y bueno, que triste si al final, te amo.


viernes, 29 de agosto de 2014

Ella y yo.




Ella que es bonita sin darse cuenta, que no posa, las fotos posan para ella.
Ella que sabe que sin su ancla mi barco está perdido.
Ella que se quedó con mi corazón.
Ella que es valiente, pequeña, frágil y de hierro.
Ella que sabe sonreír como sonríe la playa.
Ella que tiene el mundo a sus pies y no lo sabe.

Y yo, que ahora la escribo por todas las veces que no lo haré.
Yo que no fui, que no estuve...
Yo que me exilié por miedo.
Yo que la miro y me hago cruces al creer perderla.
Yo torpe.
Yo que la quiero.

A Miryam, mi hermana.


jueves, 21 de agosto de 2014

Pies inquietos.





Estás aquí porque no te gusta irte,
es por eso, lo sé...


Nunca tuve maneras
de lugar eficiente
donde reposar.
Se me va la luz,
hay goteras
y a menudo guardo demasiados papeles.

La vocación de enredadera
se la dejo
a los que aún creen que a nudos
se hacen relaciones.

Por los lindes herméticos
de mi boca...
Caminos de agua,
carmín  en noches locas
y cada gramo de ti
que me permita el miedo.

viernes, 25 de julio de 2014

Pluma y plomo.



Comprendo.
Y giro la cabeza.
Y es mentira.
Porque las estrellas que me vendo
son gaseosa de la mala.

Mártir de verbo.
Gigante de viento a manos
de Don quijote
y que su lanza me aspe
que la fantasía me haga real...
porque
yo ya no sé
si
la sangre
es mía 
o de
mis ilusiones.

La sonrisa lamida
de un payaso hipócrita y asesino.
Normas de cartón
para esta vida rastrera y malvivida.

Vender mi cuerpo por Soma.
Que se hagan pasto de mi
el coro
de hienas que compiten
por quien lanza la risa
más alta
el desprecio
mejor afilado.

Y perder...
por sistema
por asco
por despojo.

Pasaré, pasarán
¿y qué quedará
de mi angustia?
Cien putas lineas
de mierda
y mi voz en una canción
de esas que solía gustarme
que solía salvarme.

¿Quién necesita la muerte?
Teniéndome a mi.
siendo yo
y la puta noche oscura del alma.

miércoles, 23 de julio de 2014

Invitación la vomito. Oliverio Girondo



Como ser humano, reniego de mi piel y de mi raza. Quiero ser un lobo solitario, un engendro cristalino de la peste del mundo.
Para sobrevivir, incendio cada día la furia y no pienso dejar de indignarme.


INVITACIÓN AL VÓMITO- Olivero Girondo
ES LA BABA
Es la baba.
Su baba.
La efervescente baba.
La baba hedionda,
cáustica;
la negra baba rancia
que babea esta especie babosa de alimañas
por sus rumiantes labios carcomidos,
por sus pupilas de ostra putrefacta,
por sus turbias vejigas empedradas de cálculos,
por sus viejos ombligos de regatón gastado,
por sus jorobas llenas de intereses compuestos,
de acciones usuarias;
la pestilente baba,
la baba doctorada,
que avergüenza la felpa de las bancas con dieta
y otras muelles poltronas no menos escupidas.
La baba tartamuda,
adhesiva,
viscosa,
que impregna las paredes tapizadas de corcho
y contempla el desastre a través del bolsillo.
La baba disolvente.
La agria baba oxidada.
La baba.
¡Si! Es su baba...
lo que herrumbra las horas,
lo que pervierte el aire,
el papel,
los metales;
lo que infecta el cansancio,
los ojos,
la inocencia,
con vermes de asco,
con sus virus de hastío,
de idiotez,
de ceguera,
de mezquindad,
de muerte.

domingo, 13 de julio de 2014

Beber por gula.





Y esta loca que escribe poemas...
o tal vez sería mejor llamarlos
lluvia incesante
siempre a punto de tormenta
siempre en cueros
dormida en un renglón.

Cometiendo felaciones
a la nausea áspera
que sobrevive
a base de hielo
y mentiras.

Porque vivir
se parece más
a una muerte caprichosa
y procrastinadora
que saluda borracha
a mis hilos de contención
y sonríe.

Las mordidas
bajo agua.
Las lentas puertas
de la extinción lenta...
de la renuncia cobarde
al sueño.

Mal.
Todo.
siempre.
Nunca.

Y cristalizar
en cualquier vaso.
Ser la primera cerveza
la rabiosa espuma
la negativa bromista...

No me creas.
Ni siquiera existo.