miércoles, 23 de julio de 2014

Invitación la vomito. Oliverio Girondo



Como ser humano, reniego de mi piel y de mi raza. Quiero ser un lobo solitario, un engendro cristalino de la peste del mundo.
Para sobrevivir, incendio cada día la furia y no pienso dejar de indignarme.


INVITACIÓN AL VÓMITO- Olivero Girondo
ES LA BABA
Es la baba.
Su baba.
La efervescente baba.
La baba hedionda,
cáustica;
la negra baba rancia
que babea esta especie babosa de alimañas
por sus rumiantes labios carcomidos,
por sus pupilas de ostra putrefacta,
por sus turbias vejigas empedradas de cálculos,
por sus viejos ombligos de regatón gastado,
por sus jorobas llenas de intereses compuestos,
de acciones usuarias;
la pestilente baba,
la baba doctorada,
que avergüenza la felpa de las bancas con dieta
y otras muelles poltronas no menos escupidas.
La baba tartamuda,
adhesiva,
viscosa,
que impregna las paredes tapizadas de corcho
y contempla el desastre a través del bolsillo.
La baba disolvente.
La agria baba oxidada.
La baba.
¡Si! Es su baba...
lo que herrumbra las horas,
lo que pervierte el aire,
el papel,
los metales;
lo que infecta el cansancio,
los ojos,
la inocencia,
con vermes de asco,
con sus virus de hastío,
de idiotez,
de ceguera,
de mezquindad,
de muerte.

domingo, 13 de julio de 2014

Beber por gula.





Y esta loca que escribe poemas...
o tal vez sería mejor llamarlos
lluvia incesante
siempre a punto de tormenta
siempre en cueros
dormida en un renglón.

Cometiendo felaciones
a la nausea áspera
que sobrevive
a base de hielo
y mentiras.

Porque vivir
se parece más
a una muerte caprichosa
y procrastinadora
que saluda borracha
a mis hilos de contención
y sonríe.

Las mordidas
bajo agua.
Las lentas puertas
de la extinción lenta...
de la renuncia cobarde
al sueño.

Mal.
Todo.
siempre.
Nunca.

Y cristalizar
en cualquier vaso.
Ser la primera cerveza
la rabiosa espuma
la negativa bromista...

No me creas.
Ni siquiera existo.

domingo, 6 de julio de 2014

Noviembre en bragas.




Las tablas de nueve
rondando el pupitre
que palpita al fondo
de la vida.

Y alicatar techumbres
con corazones estrellados.

Que no quede sangre sin batir.
Ojalás de turno de noche
barriendo el polvo
con las agujas de tejer
colchones.

Para que se escribe nudo
y la pena es garabato..

Las oscuras muescas 
de la libertad cansada
y amor de estraperlo
mientras el mundo se vuelve cobarde
y damos gracias
por ser esclavos.

Somos cometas
en un día de rayos,
golpes de pecho hueros
por las avenidas angostas
de un lago de cisnes muertos
y alcohol destilado
en el estomago
de las derrotas.

Mar de nunca
por las medias rotas
de haber nacido.

Los pálpitos descompasados
del terror al holocausto
y las uñas secas de arañar
la puerta de Babilonia.

Y el mundo no llega
el autobús llega tarde
y el amor llora
hasta fumar cristales.

Un día de estos,
tal vez en noviembre...
castañas calientes y ceniza
y que nos quede al menos
algo de alquitrán
para pulir al viento
y hacer veneno
con lentejas.

Los nombres de los olvidados
escritos con tinta de neón
en algún baño oxidado.

Vagabundos siempre
de la ciudad prohibida.


miércoles, 18 de junio de 2014

Demonios.



Demonios...
Oscuros ojos de piel marchita
besos a a fuego que son derrota.
El abandono me conduce
a mi propia estupidez
y de ella brota
la cobardía continua
de no poder gritar.

Los gritos
son vanos estallidos
profundas mentiras
que se han perdido 
en mi mente incomprensible.

No puedo,
sin gritos no sé explicar
lo que me ciega la garganta
la fe en la vida...
y la gente piensa
que todo es porque yo lo busco.

¡Nunca quise ser nada más
que no sentir esto!
Yo no quiero ser un alma
borrada, herida
yo sólo quiero ser
nueva, brillante,
pero del polvo
no surge nada, nada , nada...

¡Mi mayor inconclusión!
¡Mi mayor incongruencia!
Mi mayor YO corrompido, absurdo, borracho.
Y deseando volver
a aquel destino olvidado
que alguna vez creyeron ver mis labios.

Algo selló tus besos, tu saliva,
tu propio alcohol...
y sólo queda agua,
vacía, empozoñada.

¡Maldita YO!
¡Maldito mi ser y mi sexo!
¡Maldito Dios y su puta fe!

Sara, estás de nuevo ¿dónde?
en el inicio.
Vuelve, vuelve, ven.
Si, ya voy,
espérame
que ya pierdo de nuevo.

Vuelvo a tus brazos
puta zorra
pero amiga fiel
que me arranca la piel.

Desnúdame, tómame
en los brazos del desvarío
de la tormenta sexual
de mis ambiguos senos.
Baco, bésame, vino...
ven y hazme ser temida
y tomada por loca,
por asesina,
por huracán...

Déjame volar,
déjame olvidar
y dame el sortilegio de la victoria, 
la espuma antigua
del as ganador.

(Escrita el 28/2/1998  Tarde, muy tarde y probablemente también borracha.)

sábado, 24 de mayo de 2014

Locura teme a muerte.




Desaparecer es la tentación 
que más partidas gana
y si quiero halagos
me costaría menos pedirlos
que esperarlos.

Pero hay quien suda
con solo ver un cuchillo...
a mi la muerte,
me ha parecido mejor que la vida
unas cuantas veces.

Pretender aislar
y temer más al loco
por su boca de profeta
que por ser un estorbo.

A mi me da igual sotas que bastos,
las cartas sin remite
o follar de morros contra el suelo.
Simplemente busco relleno,
no a mi cuerpo, al desencanto.

¿Qué vas a aplicarme tus lecciones?
No sé cual es tu bando
ni cual tu harapiento esperma.
Me vale con esnifar caramelos
sin receta
y vivir apenas lo que me dejan
estas pastillas para el dolor.

No me pienso ir antes de tiempo.

Llueve duro dentro
me da miedo lo que siento
ser tan pobre como pinto...
y ya de paso
no ser más que esto.

¿Por qué, acaso merezco más aliento?
si sonrío de prestado
y no hay amor que me convenza
de que no nací de luto.

Establecer mapas es como buscar "El Dorado"
Elegir es la táctica del miedo
más abajo o más arriba...
la penitencia será la misma.

martes, 22 de abril de 2014

Apocalipsis de la mano de Histeria y Darkvelvet.



 Mano a mano con @Mrsdovahkiin.

Suicidacion masiva.


Actos de irrelevancia cero en gritos contenidos.
Consecuencias abruptas, abrumadas por ojos invisibles.
Y que decir del ácido que construye lagrimas y la saliva que mancha el suelo.
Los brazos en alto en señal de victoria y el alma escapándose en busca de paz.
Y por la comisura de la esperanza se corrompe el último vuelo.
La alta caída cada vez más cercana, disfrazada de sonrisas por completar. Últimos besos estampados en las alacenas de la nada y el verbo estático.
Como una cruz pegada al hombro, dejándose caer hacia el infierno, luchando contra formas humanas.

Cuando el vicio hizo de redención y las tres mil cuchillas eran cuentos de buen soñar.
Cuando las cucarachas huyen del hedor del hombre y el hombre busca amarlas.
Y el exterminio masivo es el relato constante de la sociedad que se agota.
De abuelos y niños cansados de vivir entre mierda, y madres luchando contra sus propios ángeles de la guarda.
Sobrevivir al hambre mellada y al dolor caústico de nunca ver el sol si no es pagando.
De historias escondidas bajo toneladas de mares y esqueletos nadando entre lodo.
Con los talones en charcos ciegos, apuñalados por el cielo que se desploma... herir como nombre de la angustia.

Cienos oscuros, devolviéndole a la tierra lo que le desde un principio era suyo.
Las ruinas vertiendo encanto al devenir de nunca jamás.
Amoldándose al suelo que las sostiene y protegiendo a los señores que las aman.
Porque queda intacta la pasión y los ríos acogen brotes de conciencia.
Las heridas parecen brillar de dolor y las miradas son un poco menos tristes a cada golpe.
Bocas mordidas y exultantes de vino y atardeceres coloreados de camas gimientes.
La noche teñida de rojo pasión, caminando sobre lujuria, sin vergüenza, solos ante la mirada de las estrellas.

Ardiendo y siendo los ejemplos de que la lucha vale.
Aunque sea una lucha permitida, acordada con previas sonrisas, mojadas de sedientos mordiscos.
Pero valiente y dura, enseñando los dientes a quien muerde sin corazón y arranca belleza al mundo.
Sin armas, solo con sus manos, inundando mares contaminados con agua clara.
Construir nadas para encerrar al mal, fiestas de luz acosando la sombra.
Bosques enteros brillando eternamente por el fuego que se genera en su ardiente interior.
Y montar tremenda jarana, que la sonrisa sea el último canto de una pelea justa.
Y que la sangre sirva para firmar el pacto final.


domingo, 20 de abril de 2014

Sin, soul and the things that dies hopefully.



Ceniciento y como golpe.
El mar entrena su pecho chocando contra la arena...
una y otra vez...
repeticiones infinitas
a cuenta y riesgo de la luna.

Y yo mota de polvo
que ha huido y ardido,
instante irregular de la nocturnidad
y el latido inconmensurable
de la desidia y el cáncer goteante
de la espuma en la boca y la rabia entre las piernas.

Todo se permite el lujo de vegetar,
incendios de regazos,
mala cara al desamor
y tal vez trece suspiros programados cada 27.
A la par cosquillas de inconsciente
en la boca, astros de mirada fugaz
haciendo nidos de luz en los alrededores
de mi sienes.

Fumo, exprimo el resuello
de las húmedas constantes de mi cuerpo.

El principio como anatema 
y el final como letanía propuesta.
El canto bajo y agónico de la belleza.
La vida estampa besos en mi,
esperma delirante de la fe
que no me tiene por amiga...
A lo alto,de frente
y el tiro que suena por encima del pecado.

Volar en almas ajenas
como papel escrito con tinta de sexo.

Y morir al calor de un inmenso dolor,
ser estirpe negada y maldita
en lo brazos y la simiente de un Caín derrotado
y hecho de los restos del barro elegido.
Conmemorar la piel que marcada,
hace hijos perversos a la moral recta y servil.

Hey boy! To understand, to live...
Hey girl! To love to die...

A soñar con la eternidad de musas rotas
y tender al sol la esperanza.
El terso manto de los instantes
que hacen vida esta muerte.